Hemos recibido estos trabajos que nos ha enviado Bev Preston desde las islas.
TERCER CICLO
Blog del Tercer Ciclo del Ceip. Buenaventura González de Bezana. Cantabria.
martes 17 de noviembre de 2009
viernes 13 de noviembre de 2009
UNA NOCHE EN EL CEMENTERIO
Todo ocurre el día dos de noviembre. Paula le pregunta a su mejor amiga Cris, si va a ir al cementerio a llevar flores a los difuntos. Cris la dice que no que ella nunca ha hecho ese tipo de cosas y que no la gusta porque la pone más triste. Paula la dice a Cris que lo único que la pasa es que tiene miedo. Al final después de haberlo discutido un buen rato quedaron a las nueve en el cementerio, habían apostado a que Cris aguantaría sola una noche en el cementerio. Cuando ya estaban dentro a Cris le empezó a dar miedo pero a su amiga le decía que no tenía miedo que estaba muy bien. Cuando Paula se fue Cris estuvo un rato sentada sin saber que hacer. Se levanto una brisa que después se convirtió en un fuerte viento. Seguido empezó a llover Cris fue a la puerta del cementerio donde había una especie de tejavana. Ya eran las diez y cuarto pasadas, se había levantado una tormenta Cris lo estaba pasando fatal. De pronto empezó a oír unos aullidos y unas voces gritando Cris empezó a correr, ya la daba igual si sus amigos se reían de ella porque la de miedo un cementerio lo único que quería era no morir. Fue hacia la salida pero la puerta estaba cerrada y cada vez la voz se la oía más cerca. Todavía seguía lloviendo y no parecía que iba a parar dentro de poco. Cris no sabía que hacer fue para un lado para el otro pero no sabía como poder escapar. Las farolas se habían apagado como Cris no podía ver nada se tropezó y se cayó, de repente oyó una voz que la hablaba Cris se asusto aun más. No pudo entender nada de lo que la decían. Cris estaba asustada no lo soportaba más quería irse a su casa. Volvió la luz de una farola pero no alumbraba casi nada, solo se veía una cabaña muy pequeña. Cris decidió ir a ver lo que era. Era como un almacén donde se guardaban cosas de los entierros Cris se dijo para dentro que no se asustase era lógico que hubiera esas cosas era un cementerio. De repente la puerta se cerro de un golpe Cris intento abrirla pero no se podía estaba cerrada como si alguien estuviera tirando de ella por la parte de fuera. Cris decidió avanzar un paso pero ¡PAN! Cris se cayó por un agujero no sabía donde estaba miró a los lados y vio un cadáver Cris empezó a chillar. Justamente debajo de sus pies había una cuerda, la cogió y la engancho como pudo aunque ella sabía que se podía caer en cualquier momento y hacerse mucho daño. Con mucha fuerza y unos cuantos intentos consiguió salir de ahí. Cris volvió a intentar abrir de nuevo otra vez la puerta pero nada, empezó a gritar y a dar golpes y de repente la puerta se abrió.
Cuando salio a la calle oyó unas risas y unas voces, dio una vuelta a la cabaña y ahí estaban todos sus amigos que la había gastado una broma.
-Que con que no tenías miedo.
La dijo su mejor amiga Paula. Cris se enfado un poco porque la había sentado mal esa broma (y la verdad con razón) la había asustado mucho. Al final ya se había puesto más contenta pero todavía estaba algo mosqueada. Hay una pregunta que se la hace muy a menudo a sus amigos pero que ellos nunca se lo acaban diciendo y es como podía haber montado todo eso tan perfecto.
Claudia Martín 6ºB.
Cuando salio a la calle oyó unas risas y unas voces, dio una vuelta a la cabaña y ahí estaban todos sus amigos que la había gastado una broma.
-Que con que no tenías miedo.
La dijo su mejor amiga Paula. Cris se enfado un poco porque la había sentado mal esa broma (y la verdad con razón) la había asustado mucho. Al final ya se había puesto más contenta pero todavía estaba algo mosqueada. Hay una pregunta que se la hace muy a menudo a sus amigos pero que ellos nunca se lo acaban diciendo y es como podía haber montado todo eso tan perfecto.
Claudia Martín 6ºB.
La historia de Matt Oldest
Era una ventosa tarde de otoño, para precisar un 31, cuando el viejo Matt Oldest se atiborraba a castañas asadas en su cabaña del monte. Matt Oldest era un viejecillo de nariz ganchuda y piel cetrina, no le gustaba mucho la compañía de otra gente, por eso vivía en esa cabaña lejos del pueblo.
Cuando ya iba por la 40º castaña, oyó unos golpes en la puerta, nadie se acercaba a esa cabaña desde hacía tiempo,
Qué cosa tan rara.Fue a abrir la puerta, pero solamente había una castaña quemada. Dudoso, volvió a comer castañas, hasta que… otro golpe en la puerta, esta vez se dio más prisa para intentar pillar al agresor, pero solo había otra castaña; la cogió la examinó y vio que ponía una letra, cogió otra castaña y vio las dos juntas juntaban la palabra NO. Extrañado se guardó las dos castañas en el bolsillo, de repente sonó como el ruido de una metralleta sobre la puerta; se dio toda la prisa que pudo y vio más castañas en el suelo formando: VAYAS AL BOSQUE.
Todo junto decía NO VAYAS AL BOSQUE, Matt intrigado cogió su vieja lámpara de aceite y salió de su cabaña, se dispuso a cerrar pero la puerta ya estaba cerrada, siguió por el camino del bosque como si no pasara nada…
Al entrar en el bosque una neblina horrible le envolvió, detectando cada sonido como si estuviese cuatro veces más amplificado, Matt valientemente se adentró en las profundidades del bosque…
Muchas veces le pareció oír susurros y ver siluetas dibujadas entre la niebla, pero solo le preocupaba como salir del bosque. Al poco rato encontró unas castañas, como las que habían tirado a su puerta, en las que ponía: NO DEBERIAS HABER VENIDO. Matt se dio la vuelta y vio un centenar de personas que avanzaban lentamente hacia él…
De algunas personas le sonaba la cara, pero no sabía de que. Esas personas llevaban la ropa hecha jirones y todos tenían la cara muy estropeada. Matt se dio un susto de muerte al reconocer a su madre, que se suponía que estaba muerta, y a su hermano pequeño. También reconoció a su horrible tía Benita y a familiares de las gentes del pueblo.
Estaba horriblemente asustado, Matt apostaría lo que fuera a que resquebrajaron la tumba para llegar hasta allí, así que no se le ocurrió otra cosa que salir corriendo. Pero se enzarzaron en la típica persecución cómica (de que uno corre hacia delante con alguno persiguiendo por detrás y otros les cierran el paso por delante, y viceversa) hasta que al final consiguió huir.
Cuando llegó a su cabaña encontró más castañas en la puerta en las que ponía: TE LO ADVERTÍ. Entró en la cabaña y para sus adentros pensó: no se suponía que la puerta estaba cerrada. Aquella noche Matt Oldest tiró todas las castañas que tenía encima de la mesa, y como se le había perdido la linterna decidió bajar al pueblo a por una, pero al abrir la puerta encontró más castañas: DEBERIAS ESTARME AGRADECIDO. Maldiciendo entró en la cabaña decidido de no salir nunca más de ella.
Alicia, 6ºB
Cuando ya iba por la 40º castaña, oyó unos golpes en la puerta, nadie se acercaba a esa cabaña desde hacía tiempo,
Qué cosa tan rara.Fue a abrir la puerta, pero solamente había una castaña quemada. Dudoso, volvió a comer castañas, hasta que… otro golpe en la puerta, esta vez se dio más prisa para intentar pillar al agresor, pero solo había otra castaña; la cogió la examinó y vio que ponía una letra, cogió otra castaña y vio las dos juntas juntaban la palabra NO. Extrañado se guardó las dos castañas en el bolsillo, de repente sonó como el ruido de una metralleta sobre la puerta; se dio toda la prisa que pudo y vio más castañas en el suelo formando: VAYAS AL BOSQUE.
Todo junto decía NO VAYAS AL BOSQUE, Matt intrigado cogió su vieja lámpara de aceite y salió de su cabaña, se dispuso a cerrar pero la puerta ya estaba cerrada, siguió por el camino del bosque como si no pasara nada…
Al entrar en el bosque una neblina horrible le envolvió, detectando cada sonido como si estuviese cuatro veces más amplificado, Matt valientemente se adentró en las profundidades del bosque…
Muchas veces le pareció oír susurros y ver siluetas dibujadas entre la niebla, pero solo le preocupaba como salir del bosque. Al poco rato encontró unas castañas, como las que habían tirado a su puerta, en las que ponía: NO DEBERIAS HABER VENIDO. Matt se dio la vuelta y vio un centenar de personas que avanzaban lentamente hacia él…
De algunas personas le sonaba la cara, pero no sabía de que. Esas personas llevaban la ropa hecha jirones y todos tenían la cara muy estropeada. Matt se dio un susto de muerte al reconocer a su madre, que se suponía que estaba muerta, y a su hermano pequeño. También reconoció a su horrible tía Benita y a familiares de las gentes del pueblo.
Estaba horriblemente asustado, Matt apostaría lo que fuera a que resquebrajaron la tumba para llegar hasta allí, así que no se le ocurrió otra cosa que salir corriendo. Pero se enzarzaron en la típica persecución cómica (de que uno corre hacia delante con alguno persiguiendo por detrás y otros les cierran el paso por delante, y viceversa) hasta que al final consiguió huir.
Cuando llegó a su cabaña encontró más castañas en la puerta en las que ponía: TE LO ADVERTÍ. Entró en la cabaña y para sus adentros pensó: no se suponía que la puerta estaba cerrada. Aquella noche Matt Oldest tiró todas las castañas que tenía encima de la mesa, y como se le había perdido la linterna decidió bajar al pueblo a por una, pero al abrir la puerta encontró más castañas: DEBERIAS ESTARME AGRADECIDO. Maldiciendo entró en la cabaña decidido de no salir nunca más de ella.
Alicia, 6ºB
LA DELICIOSA MÚSICA DEL ARPA
Un rey adoraba tanto la música que buscó por todo el mundo el mejor instrumento que hubiera, hasta que un mago le entregó un arpa.
La llevó a palacio, pero cuando tocó el músico real, estaba desafinada. Muchos otros músicos probaron y coincidieron en que no servía para nada y había sido un engaño, así que se deshicieron del arpa tirándola a la basura.
Una niña muy pobre encontró el arpa, y aunque no sabía tocar, decidió intentarlo. Tocaba y tocaba durante todo el día, durante meses y años, siempre desafinando pero haciéndolo mejor cada vez. Hasta que un día de repente, el arpa comenzó a entonar las melodías más maravillosas, pues era un arpa mágica que sólo estaba dispuesta a tocar para quien de verdad pusiera interés y esfuerzo.
El rey llegó a escuchar la música y mandó llamar a la niña; cuando vio el arpa, se llenó de alegría, y en aquel momento nombró a la niña como su músico particular, llenando de riquezas a ella y a su familia.
Álvaro Blanco, 6ºA
La llevó a palacio, pero cuando tocó el músico real, estaba desafinada. Muchos otros músicos probaron y coincidieron en que no servía para nada y había sido un engaño, así que se deshicieron del arpa tirándola a la basura.
Una niña muy pobre encontró el arpa, y aunque no sabía tocar, decidió intentarlo. Tocaba y tocaba durante todo el día, durante meses y años, siempre desafinando pero haciéndolo mejor cada vez. Hasta que un día de repente, el arpa comenzó a entonar las melodías más maravillosas, pues era un arpa mágica que sólo estaba dispuesta a tocar para quien de verdad pusiera interés y esfuerzo.
El rey llegó a escuchar la música y mandó llamar a la niña; cuando vio el arpa, se llenó de alegría, y en aquel momento nombró a la niña como su músico particular, llenando de riquezas a ella y a su familia.
Álvaro Blanco, 6ºA
LA REVOLUCION INDUSTRIAL
ARTE, SOCIEDAD Y REV. INDUSTRIAL EN EL XIX
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Cuentos de 6ºC
LA RATITA PRESUMIDA
Erase una vez una ratita que vivía en un pisito. Un día barriendo las escaleras de su casa se encontró una moneda, y pensó: con esta moneda me voy a comprar un lacito rojo a ver si así encuentro un novio.
Al día siguiente se encontró con un pato y este se enamoró de ella, y le dijo:
- ¡Rata hermosa ! ¿Quieres ser esposa del pato?
- Ella respondió: ¡sí! si me gusta tu voz
- ¡Cuac cuac! dijo él
- ¡Uy, qué ruido tan atroz! yo no quiero un marido así.
Al día siguiente se encontró con el gallo y este era un presumido y la ratita no lo quiso por esposo. Después se encontró con el perrito y esta no le quiso por pillo.
Más tarde se encontró con el cerdito y no le quiso por ser tan ordinario y vulgar
Después se encontró con un asno y esta no le quiso porque le asustaba con sus berridos.
Y por fin llegó el gato y esta le dijo que sí, al cabo de los días se celebró la boda todos contentos y felices. Pero al llegar a su pisito el gatito se la quería comer. Dos guardias que llegaron se llevaron al gato esposado y la ratita sola y triste se quedó.
Noelia 6º C
Paula, la niña más inquieta del Mundo
Erase una vez una niña llamada Paula; ella era muy revoltosa pero si la veías jugando con sus juguetes era como un ángel. Un día Paula fue con sus padres al aeropuerto de Parayas a patinar, y estaban expuestas unas avionetas de la guardia civil, Paula las miró y de repente ¡cata plum! se había chocado contra una farola, sus padres desesperados fueron a por el coche, la recogieron y se fueron al hospital.
En el hospital le dijo el médico que se había roto el cúbito y le tenían que escayolar. Paula salió del hospital con el brazo escayolado y estuvo así un mes. Cuando la quitaron la escayola al cabo de 2 semanas era la fiesta del Pilar y Paula se puso a bailar en la romería y de repente ¡cata plum! Se volvió a romper el cúbito.
Sus padres, hartos, decidieron no volver a sacarla de casa, cosa que era imposible.
Paula y sus padres fueron a casa de Marisa, salieron al parque a pasear, Paula estaba en los columpios, cogió arena y subió a un tobogán, de repente ¡cataplum! La tonta se había vuelto a romper el cúbito.
Los padres atemorizados decidieron llevar a Paula a un campamento de boy- scouts
Paula era incapaz de adaptarse. No le gustaban las alubias, le picaban los mosquitos, no soportaba caminar, le salían ampollas en los pies, tenía las uñas de los pies como almejas y hacía un calor tremendo. Paula hizo lo posible por aguantar pero no pudo así que aprendió a portarse bien y a no hacer el indio. Sus padres se alegraron mucho con su progreso y aprendieron que cuando se portase mal ya sabía donde iría.
Cuando Paula vino del campamento era su cumpleaños y como aguantó esa temporada tan dura lo podía celebrar donde ella quisiera.
Paula decidió celebrarlo en la bolera de Eroski.
Violeta 6ºC
Caperucita en la Prehistoria
Erase una vez una nómada que vivía en la prehistoria.
Era una niña de 11 años, con un pelo un poco a lo loco ya que no tenían cepillos y también una niña muy lista.
Se llamaba Caperucita Roja ya que al nacer se puso roja.
Una día su mamá le mandó ir a donde su abuela y llevar una piel de mamut, ya que estaba un poco enferma.
Caperucita Roja fue a la otra cueva que estaba un poco lejos.
Por el camino se encontró a una oveja:
-Hola Caperucita ¿a dónde vas?-dijo la oveja
-Voy a la cueva donde esta mi abuela-dijo Caperucita
-Yo también quiero ir ¿te puedo acompañar?-dijo la oveja
-Sí, claro –dijo Caperucita
Mira, tú vete por este camino que es más corto, yo iré por este, ¿vale?-dijo la oveja
-Vale-dijo Caperucita.
Así que Caperucita siguió su camino, pero cuando llegó a la cueva de su abuela allí no estaba así que Caperucita la buscó por todas partes pero no la encontró.
Caperucita decidió volver a su cueva para contárselo al jefe de la tribu.
El jefe de la tribu pensó que la oveja se la había llevado así que la buscaron y así era: la oveja la tenia a como cebo para poder cazar otros animales.
Así que el jefe cogió a la abuela y a la oveja.
La abuela estuvo a salvo pero la pobre oveja fue usada como cebo para cazar mamuts.
ELENA HERRERO 6º-C
El traje nuevo del Emperador
Érase una vez un país en el que reinaba un emperador muy presumido.
Se gastaba una fortuna en trajes, tenía de todo tipo de marcas y colores.
Un día, enterados de esta manía llegaron al país dos forasteros y fueron a decirle al emperador que ellos tejían las telas más maravillosas del mundo y que eran incluso mágicas.
- ¿Mágicas? – preguntó el emperador sorprendido e intrigado a la vez.
- Sí, son mágicas, porque solo las pueden ver las personas honradas e inteligentes – contestaron los forasteros.
Al oír esto, el emperador ordenó a los dos sastres que empezaran a tejerle un traje muy elegante porque lo llevaría puesto el día de su cumpleaños que celebraría con todos los habitantes del país. Tres días después ya tenía su traje hecho y cuando se le probó se vio completamente desnudo y pensó:
- ¡¡Oh no!! No puedo ver la tela, pero decirlo sería como afirmar que no soy ni honrado ni inteligente, ¿qué puedo hacer?
Al día siguiente los sastres le dieron otro traje para que se probase pero él tampoco vio nada y ya un poco confundido dijo:
- ¿Ustedes se creen que yo soy tonto o qué? ¡Me veo completamente desnudo! Y ahora mismo voy a hablar con la policía para que los detenga por estafa.
Los estafadores forasteros se pusieron rojos como tomates y se quedaron sin palabras.
Así fue como el emperador demostró que por muy presumido que sea tiene dignidad.
Laura 6º C
El Flautista de Hamelín… a mi manera.
En un pequeño pueblo, había una enorme plaga de aliens. Hablo de Hamelín, que está en el país de “Nadie Sabe Donde”. Un día, un señor feo, bajo, con pintas de pobre a más no poder, se presentó, con su perrito parlante, en la corte de Hamelín y dijo con voz de borracho:
-Yo, hip, os libraré de la plaga, hip- dijo el borracho.
-Osea, ¿quién es ese, papi, me da yuyu? O sea- dijo la hija del rey.
-Debe ser un señor que quiere liberarnos de la plaga nenita mía-dijo el rey- pues si debes ser tú el que nos liberará de la plaga, serás tú.
-He, he, he, quiero algo a cambio-dijo.
-¿Te vale un chicle?-dijo el rey que lo tomaba por tonto. Y así es, pues él aceptó.
Al día siguiente los aliens estaban a punto de matar a la hija del rey pero el borracho-tonto-pobre, voy a llamarle así, dijo:
-Cesad vuestra lu…
Los aliens huyeron al verle, por el miedo que le tenían, dado, que era feísimo. Pero los del pueblo, que eran otros tontos perdidos, creyeron que había luchado él y por eso le homenajearon. Pero la gente notaba que faltaba alguien:
-¿Y el rey?-preguntó uno.
-Osea ,buah, se lo llevaron los aliens. ¡Ah!- gritó la hija del rey
-¿Qué?- dijo otro.
-Buah, buah, se me ha roto una uña.
Y así queda, el rey muere, la princesa se queda sin uña y el borracho-tonto-pobre se comió el chicle y como era toonto del bote, se le tragó.
Jaime Ferreiro, 6ºA
EL COMEDEDOS
Erase una vez en Polientes, un campamento donde a un lado estaban las niñas y al otro lado los niños. Vivían en albergue. Estaban separados a 20km. Entonces cinco niños decidieron ir a donde las niñas para ver como era su albergue. Se pusieron en marcha. A los 5km oyeron un grito:
-¡aaaaaaaah!- reconocieron la voz.
De repente se dieron cuenta de que faltaba alguien. Faltaba uno de los cinco niños. Los niños asustados siguieron el camino. De repente oyeron otro grito:
-¡aaaaaaaaah!- también reconocieron la voz.
Otra vez faltaba otro. Ahora solo quedaban tres. Los niños estaban cada vez más asustados. Ahora esta vez oyeron dos gritos:
-¡aaaaaaaaah! ¡aaaaaaaaah!
El único que quedaba se dio cuenta de que estaba sólo y de repente vio una casa, pero no era una casa, era el albergue de las chicas. De repente vio a sus amigos allí. Pero les vio con dos dedos menos a cada uno. Todavía anda ahora por Polientes pero no sale para que no le descubran.
David San Miguel
LA ARDILLA Y LA CASTAÑA
Érase una vez una ardilla llamada Picota que vivía en una casa, en un castaño del bosque. Al lado de su casita había una castaña que se había hecho muy amiga de ella. Se llamaba Castañuela. La castaña se cayó del árbol y la ardilla la puso otra vez en el árbol.
Pasaron días juntos divirtiéndose hasta que un día la ardilla empezó a oír pisadas. Ella pensó que eran pisadas de mucha gente y sí, acertó. Como a la ardilla no le gustaba nada la gente, se escondió en casa muy rápido y tan rápido fue que la castaña se calló. Picota vio que eran unos niños que iban cogiendo castañas que iban metiendo en bolsas. Los niños vieron a Castañuela y la cogieron mientras ella gritaba: “Picota, Picota sálvame”.
La ardilla vio que los niños llevaban una camisa que ponía el colegio a donde iban. Lo leyó: BUENAVENTURA GONZÁLEZ. La ardilla siguió a los niños hasta el autobús, y antes de que cerraran las puertas se metió en el autobús junto a las mochilas. Cuando el autobús llegó al colegio salió sin que nadie se diera cuenta. Vio que había fuego para asar castañas, y se puso a buscar el saco en el que estaba encerrada Castañuela. Se movió con cuidado para que nadie la pisara y la viese. Picota llamó bajito: “Castañueeeeeeela, Castañueeeeeeela”. Picota oyó a Castañuela decir: “estoy aquíííííí “, pero el director cogió el sacó y echó a Castañuela y a las otras castañas al fuego y Picota dijo: “noooooo”. De repente ocurrió algo sorprendente, Castañuela desapareció y apareció otra ardilla que saltó del fuego. La ardilla, se acercó a Picota que estaba pasmada y le contó:” soy yo Castañuela, siento no haberte dicho que un hombre malo me convirtió en castaña y me dijo que si tocaba algo caliente volvería a ser una ardilla. ¿Me perdonas?”. Picota le dijo: “te perdono “.
Vivieron felices y comieron castañas.
Karen Diego Pola 6º C
LA FAMILIA ELE
Esta era una familia que tenía cinco miembros Elisa Ele la madre, Joac Ele el padre, Marc Ele el hijo mayor, Marieta Ele la hija mediana y Eneca Ele la gemela de Marieta, esta familia viajaba mucho por el trabajo de sus padres pero un día echaron a Elisa porque ya no era para ella ese trabajo, lo hacía todo mal y también echaron a Joac por su comportamiento, esta familia se quedo empobrecida. Un día se fueron a vivir a las islas Baleares un lugar alejado de sus antepasados, al llegar todos los habitantes les miraba con recelo, menos una familia que estaba en la misma situación q ellos, esta era una familia de tres Luisa la madre, Luis el padre y Luisaluis la hija, esta familia le dio una casa que no utilizaban. Joac como arreglaba y construía casas la pudo arreglar y Elisa que era diseñadora pinto y diseño la casa mientras Marc fue a comprar la comida, las gemelas fueron a investigar la ciudad y comprar ropa más moderna para la familia también les acompaño Luisaluis, a Marc le acompañó Luisa y a Elisa y Joac les ayudó Luis, después de hacer todo esto las familias decidieron vivir juntas en una casa, por la razón que estaba más organizada tenía más dinero y ropa. Al día siguiente el cartero y algunos habitantes fueron a visitar a las familias, se habían convertido en la familia más popular ,además les dieron mucho dinero para que pudiesen vivir mejor, ellos lo aceptaron pero como la familia Ele al ver ese dinero se querían ir a otra ciudad y volver a trabajar y así fue se mudaron a las Canarias allí vivían una cantidad de familias pobres a lo q se dedicaron fue : Joac fue secretario del alcalde y daba dinero cada mes, Elisa era profesora, Marc era carpintero, y las gemelas eran dependientas de la tienda más barata llamada Sancol así de esta forma llegaron a ser ricos y los mejores de toda la ciudad.
ELSA 6ºC
LA MAGOSTA
En un pueblecito llamado MAOÑO todos los años se recogían castañas para la magosta que para ellos era una de las épocas más apreciadas del año.
Ese año fueron a recoger las castañas al bosque, pero cuando llegaron se dieron cuenta de que no había ni una sola castaña porque las ardillas habían llegado antes y se las habían llevado para prepararse para la hibernación los habitantes de MAOÑO se disgustaron porque no se podrían sentar al fuego todos juntos a asar castañas pero Juan un chaval muy listo pensó que podría hacer un trato con las ardillas para que les devolvieran las castañas.
A la mañana siguiente Juan fue al nido de las ardillas y negocio con ellas, primero quiso cambiarlas parte de su cosecha por las castañas y no dio resultado, después las quiso dar su cosecha y los campos de trigo pero no
Y más tarde las dio su cosecha el trigo y todos los frutos secos que hubiera en el bosque tras la magosta y las ardillas tras pensárselo un rato aceptaron.
JUAN y el pueblo consiguieron las castañas y las ardillas montones de cosas para el invierno.
Manuel Saiz 6º C
El burrito y el caballo
Por un camino iban un caballo y un burro con su amo. El caballo no llevaba ninguna carga, mientras que el burrito llevaba tanta carga que casi no se tenia de pie. El burrito le pidió a su compañero que le ayudase a llevar la carga. El caballo que era egoísta y comodón, no le quiso ayudar y encima se río de la mala suerte del pequeño burrito.
El pobre burrito no pudo más. Jadeante y sin aliento, cayó sobra la arena del camino. En vano intentó el amo que el burrito se pusiera de pie. El pobre animal no podía dar un paso más. La solución que encontró el amo fue cargar el caballo con la carga del burrito y además, con el burrito. De esta manera, el caballo que no quiso ayudar a su compañero se vio obligado a llevar todo el peso. Eso, por ser egoísta y comodón.
Ana Marcano Elola
Erase una vez una ratita que vivía en un pisito. Un día barriendo las escaleras de su casa se encontró una moneda, y pensó: con esta moneda me voy a comprar un lacito rojo a ver si así encuentro un novio.
Al día siguiente se encontró con un pato y este se enamoró de ella, y le dijo:
- ¡Rata hermosa ! ¿Quieres ser esposa del pato?
- Ella respondió: ¡sí! si me gusta tu voz
- ¡Cuac cuac! dijo él
- ¡Uy, qué ruido tan atroz! yo no quiero un marido así.
Al día siguiente se encontró con el gallo y este era un presumido y la ratita no lo quiso por esposo. Después se encontró con el perrito y esta no le quiso por pillo.
Más tarde se encontró con el cerdito y no le quiso por ser tan ordinario y vulgar
Después se encontró con un asno y esta no le quiso porque le asustaba con sus berridos.
Y por fin llegó el gato y esta le dijo que sí, al cabo de los días se celebró la boda todos contentos y felices. Pero al llegar a su pisito el gatito se la quería comer. Dos guardias que llegaron se llevaron al gato esposado y la ratita sola y triste se quedó.
Noelia 6º C
Paula, la niña más inquieta del Mundo
Erase una vez una niña llamada Paula; ella era muy revoltosa pero si la veías jugando con sus juguetes era como un ángel. Un día Paula fue con sus padres al aeropuerto de Parayas a patinar, y estaban expuestas unas avionetas de la guardia civil, Paula las miró y de repente ¡cata plum! se había chocado contra una farola, sus padres desesperados fueron a por el coche, la recogieron y se fueron al hospital.
En el hospital le dijo el médico que se había roto el cúbito y le tenían que escayolar. Paula salió del hospital con el brazo escayolado y estuvo así un mes. Cuando la quitaron la escayola al cabo de 2 semanas era la fiesta del Pilar y Paula se puso a bailar en la romería y de repente ¡cata plum! Se volvió a romper el cúbito.
Sus padres, hartos, decidieron no volver a sacarla de casa, cosa que era imposible.
Paula y sus padres fueron a casa de Marisa, salieron al parque a pasear, Paula estaba en los columpios, cogió arena y subió a un tobogán, de repente ¡cataplum! La tonta se había vuelto a romper el cúbito.
Los padres atemorizados decidieron llevar a Paula a un campamento de boy- scouts
Paula era incapaz de adaptarse. No le gustaban las alubias, le picaban los mosquitos, no soportaba caminar, le salían ampollas en los pies, tenía las uñas de los pies como almejas y hacía un calor tremendo. Paula hizo lo posible por aguantar pero no pudo así que aprendió a portarse bien y a no hacer el indio. Sus padres se alegraron mucho con su progreso y aprendieron que cuando se portase mal ya sabía donde iría.
Cuando Paula vino del campamento era su cumpleaños y como aguantó esa temporada tan dura lo podía celebrar donde ella quisiera.
Paula decidió celebrarlo en la bolera de Eroski.
Violeta 6ºC
Caperucita en la Prehistoria
Erase una vez una nómada que vivía en la prehistoria.
Era una niña de 11 años, con un pelo un poco a lo loco ya que no tenían cepillos y también una niña muy lista.
Se llamaba Caperucita Roja ya que al nacer se puso roja.
Una día su mamá le mandó ir a donde su abuela y llevar una piel de mamut, ya que estaba un poco enferma.
Caperucita Roja fue a la otra cueva que estaba un poco lejos.
Por el camino se encontró a una oveja:
-Hola Caperucita ¿a dónde vas?-dijo la oveja
-Voy a la cueva donde esta mi abuela-dijo Caperucita
-Yo también quiero ir ¿te puedo acompañar?-dijo la oveja
-Sí, claro –dijo Caperucita
Mira, tú vete por este camino que es más corto, yo iré por este, ¿vale?-dijo la oveja
-Vale-dijo Caperucita.
Así que Caperucita siguió su camino, pero cuando llegó a la cueva de su abuela allí no estaba así que Caperucita la buscó por todas partes pero no la encontró.
Caperucita decidió volver a su cueva para contárselo al jefe de la tribu.
El jefe de la tribu pensó que la oveja se la había llevado así que la buscaron y así era: la oveja la tenia a como cebo para poder cazar otros animales.
Así que el jefe cogió a la abuela y a la oveja.
La abuela estuvo a salvo pero la pobre oveja fue usada como cebo para cazar mamuts.
ELENA HERRERO 6º-C
El traje nuevo del Emperador
Érase una vez un país en el que reinaba un emperador muy presumido.
Se gastaba una fortuna en trajes, tenía de todo tipo de marcas y colores.
Un día, enterados de esta manía llegaron al país dos forasteros y fueron a decirle al emperador que ellos tejían las telas más maravillosas del mundo y que eran incluso mágicas.
- ¿Mágicas? – preguntó el emperador sorprendido e intrigado a la vez.
- Sí, son mágicas, porque solo las pueden ver las personas honradas e inteligentes – contestaron los forasteros.
Al oír esto, el emperador ordenó a los dos sastres que empezaran a tejerle un traje muy elegante porque lo llevaría puesto el día de su cumpleaños que celebraría con todos los habitantes del país. Tres días después ya tenía su traje hecho y cuando se le probó se vio completamente desnudo y pensó:
- ¡¡Oh no!! No puedo ver la tela, pero decirlo sería como afirmar que no soy ni honrado ni inteligente, ¿qué puedo hacer?
Al día siguiente los sastres le dieron otro traje para que se probase pero él tampoco vio nada y ya un poco confundido dijo:
- ¿Ustedes se creen que yo soy tonto o qué? ¡Me veo completamente desnudo! Y ahora mismo voy a hablar con la policía para que los detenga por estafa.
Los estafadores forasteros se pusieron rojos como tomates y se quedaron sin palabras.
Así fue como el emperador demostró que por muy presumido que sea tiene dignidad.
Laura 6º C
El Flautista de Hamelín… a mi manera.
En un pequeño pueblo, había una enorme plaga de aliens. Hablo de Hamelín, que está en el país de “Nadie Sabe Donde”. Un día, un señor feo, bajo, con pintas de pobre a más no poder, se presentó, con su perrito parlante, en la corte de Hamelín y dijo con voz de borracho:
-Yo, hip, os libraré de la plaga, hip- dijo el borracho.
-Osea, ¿quién es ese, papi, me da yuyu? O sea- dijo la hija del rey.
-Debe ser un señor que quiere liberarnos de la plaga nenita mía-dijo el rey- pues si debes ser tú el que nos liberará de la plaga, serás tú.
-He, he, he, quiero algo a cambio-dijo.
-¿Te vale un chicle?-dijo el rey que lo tomaba por tonto. Y así es, pues él aceptó.
Al día siguiente los aliens estaban a punto de matar a la hija del rey pero el borracho-tonto-pobre, voy a llamarle así, dijo:
-Cesad vuestra lu…
Los aliens huyeron al verle, por el miedo que le tenían, dado, que era feísimo. Pero los del pueblo, que eran otros tontos perdidos, creyeron que había luchado él y por eso le homenajearon. Pero la gente notaba que faltaba alguien:
-¿Y el rey?-preguntó uno.
-Osea ,buah, se lo llevaron los aliens. ¡Ah!- gritó la hija del rey
-¿Qué?- dijo otro.
-Buah, buah, se me ha roto una uña.
Y así queda, el rey muere, la princesa se queda sin uña y el borracho-tonto-pobre se comió el chicle y como era toonto del bote, se le tragó.
Jaime Ferreiro, 6ºA
EL COMEDEDOS
Erase una vez en Polientes, un campamento donde a un lado estaban las niñas y al otro lado los niños. Vivían en albergue. Estaban separados a 20km. Entonces cinco niños decidieron ir a donde las niñas para ver como era su albergue. Se pusieron en marcha. A los 5km oyeron un grito:
-¡aaaaaaaah!- reconocieron la voz.
De repente se dieron cuenta de que faltaba alguien. Faltaba uno de los cinco niños. Los niños asustados siguieron el camino. De repente oyeron otro grito:
-¡aaaaaaaaah!- también reconocieron la voz.
Otra vez faltaba otro. Ahora solo quedaban tres. Los niños estaban cada vez más asustados. Ahora esta vez oyeron dos gritos:
-¡aaaaaaaaah! ¡aaaaaaaaah!
El único que quedaba se dio cuenta de que estaba sólo y de repente vio una casa, pero no era una casa, era el albergue de las chicas. De repente vio a sus amigos allí. Pero les vio con dos dedos menos a cada uno. Todavía anda ahora por Polientes pero no sale para que no le descubran.
David San Miguel
LA ARDILLA Y LA CASTAÑA
Érase una vez una ardilla llamada Picota que vivía en una casa, en un castaño del bosque. Al lado de su casita había una castaña que se había hecho muy amiga de ella. Se llamaba Castañuela. La castaña se cayó del árbol y la ardilla la puso otra vez en el árbol.
Pasaron días juntos divirtiéndose hasta que un día la ardilla empezó a oír pisadas. Ella pensó que eran pisadas de mucha gente y sí, acertó. Como a la ardilla no le gustaba nada la gente, se escondió en casa muy rápido y tan rápido fue que la castaña se calló. Picota vio que eran unos niños que iban cogiendo castañas que iban metiendo en bolsas. Los niños vieron a Castañuela y la cogieron mientras ella gritaba: “Picota, Picota sálvame”.
La ardilla vio que los niños llevaban una camisa que ponía el colegio a donde iban. Lo leyó: BUENAVENTURA GONZÁLEZ. La ardilla siguió a los niños hasta el autobús, y antes de que cerraran las puertas se metió en el autobús junto a las mochilas. Cuando el autobús llegó al colegio salió sin que nadie se diera cuenta. Vio que había fuego para asar castañas, y se puso a buscar el saco en el que estaba encerrada Castañuela. Se movió con cuidado para que nadie la pisara y la viese. Picota llamó bajito: “Castañueeeeeeela, Castañueeeeeeela”. Picota oyó a Castañuela decir: “estoy aquíííííí “, pero el director cogió el sacó y echó a Castañuela y a las otras castañas al fuego y Picota dijo: “noooooo”. De repente ocurrió algo sorprendente, Castañuela desapareció y apareció otra ardilla que saltó del fuego. La ardilla, se acercó a Picota que estaba pasmada y le contó:” soy yo Castañuela, siento no haberte dicho que un hombre malo me convirtió en castaña y me dijo que si tocaba algo caliente volvería a ser una ardilla. ¿Me perdonas?”. Picota le dijo: “te perdono “.
Vivieron felices y comieron castañas.
Karen Diego Pola 6º C
LA FAMILIA ELE
Esta era una familia que tenía cinco miembros Elisa Ele la madre, Joac Ele el padre, Marc Ele el hijo mayor, Marieta Ele la hija mediana y Eneca Ele la gemela de Marieta, esta familia viajaba mucho por el trabajo de sus padres pero un día echaron a Elisa porque ya no era para ella ese trabajo, lo hacía todo mal y también echaron a Joac por su comportamiento, esta familia se quedo empobrecida. Un día se fueron a vivir a las islas Baleares un lugar alejado de sus antepasados, al llegar todos los habitantes les miraba con recelo, menos una familia que estaba en la misma situación q ellos, esta era una familia de tres Luisa la madre, Luis el padre y Luisaluis la hija, esta familia le dio una casa que no utilizaban. Joac como arreglaba y construía casas la pudo arreglar y Elisa que era diseñadora pinto y diseño la casa mientras Marc fue a comprar la comida, las gemelas fueron a investigar la ciudad y comprar ropa más moderna para la familia también les acompaño Luisaluis, a Marc le acompañó Luisa y a Elisa y Joac les ayudó Luis, después de hacer todo esto las familias decidieron vivir juntas en una casa, por la razón que estaba más organizada tenía más dinero y ropa. Al día siguiente el cartero y algunos habitantes fueron a visitar a las familias, se habían convertido en la familia más popular ,además les dieron mucho dinero para que pudiesen vivir mejor, ellos lo aceptaron pero como la familia Ele al ver ese dinero se querían ir a otra ciudad y volver a trabajar y así fue se mudaron a las Canarias allí vivían una cantidad de familias pobres a lo q se dedicaron fue : Joac fue secretario del alcalde y daba dinero cada mes, Elisa era profesora, Marc era carpintero, y las gemelas eran dependientas de la tienda más barata llamada Sancol así de esta forma llegaron a ser ricos y los mejores de toda la ciudad.
ELSA 6ºC
LA MAGOSTA
En un pueblecito llamado MAOÑO todos los años se recogían castañas para la magosta que para ellos era una de las épocas más apreciadas del año.
Ese año fueron a recoger las castañas al bosque, pero cuando llegaron se dieron cuenta de que no había ni una sola castaña porque las ardillas habían llegado antes y se las habían llevado para prepararse para la hibernación los habitantes de MAOÑO se disgustaron porque no se podrían sentar al fuego todos juntos a asar castañas pero Juan un chaval muy listo pensó que podría hacer un trato con las ardillas para que les devolvieran las castañas.
A la mañana siguiente Juan fue al nido de las ardillas y negocio con ellas, primero quiso cambiarlas parte de su cosecha por las castañas y no dio resultado, después las quiso dar su cosecha y los campos de trigo pero no
Y más tarde las dio su cosecha el trigo y todos los frutos secos que hubiera en el bosque tras la magosta y las ardillas tras pensárselo un rato aceptaron.
JUAN y el pueblo consiguieron las castañas y las ardillas montones de cosas para el invierno.
Manuel Saiz 6º C
El burrito y el caballo
Por un camino iban un caballo y un burro con su amo. El caballo no llevaba ninguna carga, mientras que el burrito llevaba tanta carga que casi no se tenia de pie. El burrito le pidió a su compañero que le ayudase a llevar la carga. El caballo que era egoísta y comodón, no le quiso ayudar y encima se río de la mala suerte del pequeño burrito.
El pobre burrito no pudo más. Jadeante y sin aliento, cayó sobra la arena del camino. En vano intentó el amo que el burrito se pusiera de pie. El pobre animal no podía dar un paso más. La solución que encontró el amo fue cargar el caballo con la carga del burrito y además, con el burrito. De esta manera, el caballo que no quiso ayudar a su compañero se vio obligado a llevar todo el peso. Eso, por ser egoísta y comodón.
Ana Marcano Elola
jueves 12 de noviembre de 2009
ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le anunció que debía ser expulsado. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó la expulsión, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, ya que según el martillo había que darle muchas vueltas para que fuera útil. Ante esto, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver su aspereza en su trato y las fricciones con los demás. Y la lija aceptó de acuerdo a que fuera expulsado el metro que siempre medía a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Pasado un tiempo, la tosca madera inicial se transformó en un mueble tan bello que deslumbraba.
Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el Carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que concentrémonos en nuestros puntos fuertes y no en nuestros defectos. La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija afinaba y limaba asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Y desde entonces se sintieron orgullosos de sus fortalezas y del trabajo que tan bien hacían juntos.
Lo mismo ocurre con las personas. Cuando las personas buscan defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, de percibir puntos fuertes de los demás, es ahí donde florecen los mejores logros humanos. Es fácil encontrar defectos. Cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para las personas inteligentes de verdad.
Lucas Menéndez-Tolívar, 6ºA
El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le anunció que debía ser expulsado. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó la expulsión, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, ya que según el martillo había que darle muchas vueltas para que fuera útil. Ante esto, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver su aspereza en su trato y las fricciones con los demás. Y la lija aceptó de acuerdo a que fuera expulsado el metro que siempre medía a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Pasado un tiempo, la tosca madera inicial se transformó en un mueble tan bello que deslumbraba.
Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el Carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que concentrémonos en nuestros puntos fuertes y no en nuestros defectos. La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija afinaba y limaba asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Y desde entonces se sintieron orgullosos de sus fortalezas y del trabajo que tan bien hacían juntos.
Lo mismo ocurre con las personas. Cuando las personas buscan defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, de percibir puntos fuertes de los demás, es ahí donde florecen los mejores logros humanos. Es fácil encontrar defectos. Cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para las personas inteligentes de verdad.
Lucas Menéndez-Tolívar, 6ºA
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