Blog del Tercer Ciclo del Ceip. Buenaventura González de Bezana. Cantabria.

viernes, 15 de enero de 2010

LA NAVIDAD EN RUMANÍA


Nuestros amigos de la escuela rumana de Resita nos envían esta presentación para contarnos cómo han pasado las fiestas. De paso desean a todos A HAPPY NEW YEAR!

LECTURA RECOMENDADA



martes, 17 de noviembre de 2009

TRABAJOS DESDE INGLATERRA


Hemos recibido estos trabajos que nos ha enviado Bev Preston desde las islas.

viernes, 13 de noviembre de 2009

UNA NOCHE EN EL CEMENTERIO

Todo ocurre el día dos de noviembre. Paula le pregunta a su mejor amiga Cris, si va a ir al cementerio a llevar flores a los difuntos. Cris la dice que no que ella nunca ha hecho ese tipo de cosas y que no la gusta porque la pone más triste. Paula la dice a Cris que lo único que la pasa es que tiene miedo. Al final después de haberlo discutido un buen rato quedaron a las nueve en el cementerio, habían apostado a que Cris aguantaría sola una noche en el cementerio. Cuando ya estaban dentro a Cris le empezó a dar miedo pero a su amiga le decía que no tenía miedo que estaba muy bien. Cuando Paula se fue Cris estuvo un rato sentada sin saber que hacer. Se levanto una brisa que después se convirtió en un fuerte viento. Seguido empezó a llover Cris fue a la puerta del cementerio donde había una especie de tejavana. Ya eran las diez y cuarto pasadas, se había levantado una tormenta Cris lo estaba pasando fatal. De pronto empezó a oír unos aullidos y unas voces gritando Cris empezó a correr, ya la daba igual si sus amigos se reían de ella porque la de miedo un cementerio lo único que quería era no morir. Fue hacia la salida pero la puerta estaba cerrada y cada vez la voz se la oía más cerca. Todavía seguía lloviendo y no parecía que iba a parar dentro de poco. Cris no sabía que hacer fue para un lado para el otro pero no sabía como poder escapar. Las farolas se habían apagado como Cris no podía ver nada se tropezó y se cayó, de repente oyó una voz que la hablaba Cris se asusto aun más. No pudo entender nada de lo que la decían. Cris estaba asustada no lo soportaba más quería irse a su casa. Volvió la luz de una farola pero no alumbraba casi nada, solo se veía una cabaña muy pequeña. Cris decidió ir a ver lo que era. Era como un almacén donde se guardaban cosas de los entierros Cris se dijo para dentro que no se asustase era lógico que hubiera esas cosas era un cementerio. De repente la puerta se cerro de un golpe Cris intento abrirla pero no se podía estaba cerrada como si alguien estuviera tirando de ella por la parte de fuera. Cris decidió avanzar un paso pero ¡PAN! Cris se cayó por un agujero no sabía donde estaba miró a los lados y vio un cadáver Cris empezó a chillar. Justamente debajo de sus pies había una cuerda, la cogió y la engancho como pudo aunque ella sabía que se podía caer en cualquier momento y hacerse mucho daño. Con mucha fuerza y unos cuantos intentos consiguió salir de ahí. Cris volvió a intentar abrir de nuevo otra vez la puerta pero nada, empezó a gritar y a dar golpes y de repente la puerta se abrió.
Cuando salio a la calle oyó unas risas y unas voces, dio una vuelta a la cabaña y ahí estaban todos sus amigos que la había gastado una broma.
-Que con que no tenías miedo.
La dijo su mejor amiga Paula. Cris se enfado un poco porque la había sentado mal esa broma (y la verdad con razón) la había asustado mucho. Al final ya se había puesto más contenta pero todavía estaba algo mosqueada. Hay una pregunta que se la hace muy a menudo a sus amigos pero que ellos nunca se lo acaban diciendo y es como podía haber montado todo eso tan perfecto.

Claudia Martín 6ºB.

La historia de Matt Oldest

Era una ventosa tarde de otoño, para precisar un 31, cuando el viejo Matt Oldest se atiborraba a castañas asadas en su cabaña del monte. Matt Oldest era un viejecillo de nariz ganchuda y piel cetrina, no le gustaba mucho la compañía de otra gente, por eso vivía en esa cabaña lejos del pueblo.
Cuando ya iba por la 40º castaña, oyó unos golpes en la puerta, nadie se acercaba a esa cabaña desde hacía tiempo,
Qué cosa tan rara.Fue a abrir la puerta, pero solamente había una castaña quemada. Dudoso, volvió a comer castañas, hasta que… otro golpe en la puerta, esta vez se dio más prisa para intentar pillar al agresor, pero solo había otra castaña; la cogió la examinó y vio que ponía una letra, cogió otra castaña y vio las dos juntas juntaban la palabra NO. Extrañado se guardó las dos castañas en el bolsillo, de repente sonó como el ruido de una metralleta sobre la puerta; se dio toda la prisa que pudo y vio más castañas en el suelo formando: VAYAS AL BOSQUE.
Todo junto decía NO VAYAS AL BOSQUE, Matt intrigado cogió su vieja lámpara de aceite y salió de su cabaña, se dispuso a cerrar pero la puerta ya estaba cerrada, siguió por el camino del bosque como si no pasara nada…
Al entrar en el bosque una neblina horrible le envolvió, detectando cada sonido como si estuviese cuatro veces más amplificado, Matt valientemente se adentró en las profundidades del bosque…
Muchas veces le pareció oír susurros y ver siluetas dibujadas entre la niebla, pero solo le preocupaba como salir del bosque. Al poco rato encontró unas castañas, como las que habían tirado a su puerta, en las que ponía: NO DEBERIAS HABER VENIDO. Matt se dio la vuelta y vio un centenar de personas que avanzaban lentamente hacia él…
De algunas personas le sonaba la cara, pero no sabía de que. Esas personas llevaban la ropa hecha jirones y todos tenían la cara muy estropeada. Matt se dio un susto de muerte al reconocer a su madre, que se suponía que estaba muerta, y a su hermano pequeño. También reconoció a su horrible tía Benita y a familiares de las gentes del pueblo.
Estaba horriblemente asustado, Matt apostaría lo que fuera a que resquebrajaron la tumba para llegar hasta allí, así que no se le ocurrió otra cosa que salir corriendo. Pero se enzarzaron en la típica persecución cómica (de que uno corre hacia delante con alguno persiguiendo por detrás y otros les cierran el paso por delante, y viceversa) hasta que al final consiguió huir.
Cuando llegó a su cabaña encontró más castañas en la puerta en las que ponía: TE LO ADVERTÍ. Entró en la cabaña y para sus adentros pensó: no se suponía que la puerta estaba cerrada. Aquella noche Matt Oldest tiró todas las castañas que tenía encima de la mesa, y como se le había perdido la linterna decidió bajar al pueblo a por una, pero al abrir la puerta encontró más castañas: DEBERIAS ESTARME AGRADECIDO. Maldiciendo entró en la cabaña decidido de no salir nunca más de ella.
Alicia, 6ºB

LA DELICIOSA MÚSICA DEL ARPA

Un rey adoraba tanto la música que buscó por todo el mundo el mejor instrumento que hubiera, hasta que un mago le entregó un arpa.
La llevó a palacio, pero cuando tocó el músico real, estaba desafinada. Muchos otros músicos probaron y coincidieron en que no servía para nada y había sido un engaño, así que se deshicieron del arpa tirándola a la basura.
Una niña muy pobre encontró el arpa, y aunque no sabía tocar, decidió intentarlo. Tocaba y tocaba durante todo el día, durante meses y años, siempre desafinando pero haciéndolo mejor cada vez. Hasta que un día de repente, el arpa comenzó a entonar las melodías más maravillosas, pues era un arpa mágica que sólo estaba dispuesta a tocar para quien de verdad pusiera interés y esfuerzo.
El rey llegó a escuchar la música y mandó llamar a la niña; cuando vio el arpa, se llenó de alegría, y en aquel momento nombró a la niña como su músico particular, llenando de riquezas a ella y a su familia.
Álvaro Blanco, 6ºA

LA REVOLUCION INDUSTRIAL